Cristina saca tizas del fondo

En la pesadilla del lector Schmucler podemos ser más recientes. Por ejemplo, el desmanejo de los planos sociales durante el kirchnerismo: hace poco se supo que 9.413 personas que los cobraban eran empleados públicos. En 2019, Alberto F. presentó el Plan Nacional Argentina contra la Cámara, pero hoy, el 50% de estos comedores no existen. En febrero de este año descubrimos la empresa que operaba Juan Grabois con K y Alberto F.: 244 millones de dólares estadounidenses en 4 años.

Lavado es a través de fondos públicos para asistencia social: La Justicia detectó las cuentas bancarias de Polo Obrero, del Frente de Organizaciones en Lucha y Barrios de Pie con depósitos por al menos $1.616 millones. No hay cifra del origen de estos fondos. Héctor M. Sosa, el “amigo” del expresidente, se encuentra con contrato de US$7 millones anuales en el escándalo de Nación Seguros. En los últimos meses y después de 19 años, pasó el jugo por el primer caso de corrupción K: el caso Skanska, vinculado adjudicación de gasoductos.

Y el último (¿?)investigación por un nuevo caso “Chocolate”: allanaron la Municipalidad de San Martín, y le prohibir la salida del país al intendente peronista Fernando Moreiraquien reemplazó al ex intendente peronista Gabriel Katopodis, quien fue ministro de Infraestructura Nacional durante el gobierno de Alberto F. y ocupó el mismo cargo con la actual gestión de Axel Kicillof. He levantó una baldosa como la corrupción K.

Argentina transitar el pueblo momento económico y todo el país espera que tenga luz. Quizás mer la del FMI, que llega el viernes, por primera vez en años, que Argentina desarrollará en el segundo semestre del año. Pero creo que Cristina “no la ve”, la sociedad votó contra la corrupción y no, puedo crear. Si la cabeza está contra la pared, la patalea es pregunta. “¿Cómo puede ser que, en este estado de cosas, haya gente que se acerque al presidente? ».

Así, la exvicepresidenta busca quemar a Pólvora Mojada. Pero el poder está limitado a 6 años de prisión por corrupción en cargos públicos, y con una pena pendiente de 12 años por ser acusado de ser jefe de asociación ilícita. Cristina, sacó tizas de atrás.