Un grupo de 18 trabajadores fue rescatado con vida tras haber quedado atrapado en una mina de carbón en el municipio de Lenguazaque, en el departamento de Cundinamarca, en el centro de Colombia. El incidente, ocurrido el jueves por la tarde, movilizó a los equipos de emergencia que, tras horas de operaciones, lograron poner a salvo a los mineros.
El accidente se produjo tras un colapso interno registrado en el socavón de la mina subterránea conocida como El Porvenir. De acuerdo con las autoridades locales, el derrumbe fue provocado por la acumulación de gases y la posterior caída de material rocoso dentro del túnel, lo que bloqueó la salida de los trabajadores y generó una situación de alto riesgo.
El auxilio no se hizo esperar. Grupos de rescate en minería, Defensa Civil, bomberos, la Cruz Roja y entidades locales de gestión de riesgos se movilizaron hacia el área. La operación de salvamento se prolongó toda la noche y finalizó con éxito en las primeras horas del viernes, cuando los últimos mineros fueron sacados del túnel.
Los trabajadores, en su mayoría hombres adultos con amplia experiencia en labores mineras, fueron atendidos por personal médico en el lugar. Aunque presentaban signos de deshidratación, agotamiento físico y algunos cuadros leves de ansiedad, no se reportaron lesiones de gravedad. Varios de ellos fueron trasladados por precaución a un hospital del municipio para observación médica.
La noticia del rescate fue recibida con alivio tanto por las familias de los mineros como por la comunidad de Lenguazaque, una localidad cuya economía depende en gran parte de la actividad minera. A las afueras del yacimiento, decenas de familiares se mantuvieron durante horas en vigilia, aguardando noticias mientras se desarrollaban las labores de salvamento.
El mandatario nacional manifestó de manera pública su contento por el triunfo del operativo y expresó su gratitud hacia el trabajo de los rescatistas. Asimismo, subrayó la relevancia de intensificar los esfuerzos en seguridad laboral dentro del sector minero, señalando que los empleados no deben poner en peligro sus vidas debido a la carencia de condiciones apropiadas.
Las autoridades comunicaron el inicio de una investigación para identificar las causas precisas del colapso y verificar si se respetaron las regulaciones de seguridad industrial. Igualmente, se examinará el antecedente de la mina, su plan de emergencia y los procedimientos internos empleados durante la crisis.
Lenguazaque, localizada en la región de Ubaté, es una de las áreas con más tradición en la actividad minera dentro de Cundinamarca. En esta área, diversas minas de carbón funcionan tanto de manera formal como no reglamentada, lo cual ha suscitado inquietud entre grupos sociales y defensores del medio ambiente debido a las condiciones laborales y los efectos sobre el medio ambiente.
Este incidente reaviva el debate sobre la necesidad de una regulación más estricta en la minería subterránea, especialmente en zonas rurales donde el acceso a recursos tecnológicos y supervisión es limitado. También subraya el papel esencial de los cuerpos de rescate especializados, cuya preparación y respuesta fueron determinantes para evitar una tragedia mayor.
La supervivencia de los 18 trabajadores representa un alivio en un país donde los accidentes mineros no son infrecuentes. En años recientes, Colombia ha registrado decenas de incidentes similares, muchos de ellos con consecuencias fatales. La actual administración ha prometido reforzar la supervisión sobre las operaciones extractivas, pero las brechas estructurales y la informalidad siguen siendo un desafío persistente.
Mientras tanto, los mineros rescatados y sus familias agradecen haber salido con vida de una situación que pudo terminar en desastre. La experiencia vivida dentro del socavón, según relataron algunos de ellos tras el rescate, será difícil de olvidar, pero también refuerza su llamado a que se prioricen la vida y la seguridad en un oficio que sigue siendo vital, pero extremadamente riesgoso.
