Trans 40 dias de busquedallegó este viernes la noticia del milagro: las fuerzas militares encontraron a los cuatro niños que estaban perdidos desde el pasado 1° de mayo en las selvas del sur de Colombia tras sufrir un accidente éréeo en la avióneta que viajaban junto a su madre y otros dos adultos, cuales cuerpos fueron encontrados sin vida.
La aeronave tipo Cessna con matrícula HK 2803, operada por la empresa Avianline Charter’s, había Partido el 1° de mayo desde Araracuaraa distancia localidad ubicada en la frontera entre los departamentos de Caquetá y Amazonas. Debia llegar a San Jose del Guaviareunos 350 kilómetros al norte, casi en el centro del país. No lo hizo.
Cuando se encontraron aproximadamente 175 kilómetros al sur de su destino, sur la selva y cerca del río Apaporis, el vuelo declaró en emergencia por una falla en el motor. Recién la encontrado en plena inmensidad de l’Amazonas colombiano, en mediaciones del caserío Palma Rosa, en el municipio de Solano (Caquetá).
Por esas horas hallaron a los tres adultos: el piloto de la aeronave, un representante nativo y la madre de los niños. Todos ellos estaban muertos. Entonces will speed up the trabajos para dar con el desfile de los cuatro menores de edad, de entre 13 años y 11 meses de edad, que recién fueron encontrados este viernes 9 de junio.
Tres muertos y el milagro de los cuatro niños: quiénes eran los ocupantes de la avióneta que se estrelló en la selva en Colombia
Con el descubrimiento de la aeronave, también quedaron los restos de las tres personas que perdieron la vida en el accidente. Se trata de Magdalena Mucutuy, Herman Mendoza Hernández y Hernando Murcia Morales.
Magdalena MucutuyValencia Tenia 33 años. Era la madre de los cuatro jóvenes que la acompañaban en el vuelo. Era indígena Muinane del clan Chumujo, de la comunidad de Puerto Sábalo.
“Extendemos nuestras más sinceras condolencias y acompañamos en su dolor a sus familiares y amigos”, lamentó la Organización Nacional de los Pueblos Indígenas de la Amazonia Colombiana (OPIAC), una entidad que participó del operativo de emergencia en la selva.
Su esposo, Manuel Ranuque, gobernador de la resguarda indígena de Puerto Sábalo, abandonó la comunidad hace dos meses después de recibir amenazas por parte de unos guerrilleros. Se traslada a la ciudad de Villavicencio, en los Llanos Orientales. Allí esperaba recibir a su familia, para luego irse todos juntos a Bogotá y empezar una vida desde cero.
“El papá les dijo: Vengan rápido, rápido, rápido. Para ello, embarcarse en un avión. El tiene la culpa”, se quejó Fidencio Valencia, tío de la madre de los niños.
Herman Mendoza Hernández Tenia 57 años. Era un militante reconocido de la lucha por los derechos de los pueblos indigenas y por los derechos humanos. Formaba parte de OPIAC, que también lo despidió con un mensaje de sentido y declaró tres días de luto.
«No tenemos palabras para comunicar los sentimientos que nos embargan como compañeros de Herman, como hermanos de su vida y sus sueños», indicaron desde esa organización. Y continúa: «Nunca mueren los espíritusMenos aquellos como el de Hermán: compromisos con la vida, la cultura, la alegría, el afecto, la hermandad de los pueblos indígenas, el respeto en las diferencias».
También la Comisión de Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas se dice con pena y remarcaron su «compromiso, valentía y dedicación en la defensa de la cultura y la madre tierra serán recordados y honrados».
el capitan Hernán Murcia Morales, de 55 años, definió en sus perfiles laborales como «profesional en Raro Serviços Auxiliares de Transporte Aereo», una compañía con sede en Salvador, Brasil. El lunes 1° de mayo estaba al mando del vuelo de la tragediaoperado por la empresa Avianline Charter.
«Hola, ¿cómo estás?. ¿Cómo están las niñas? ¿Cómo estás tú?. Les mandas un beso y un abrazo de parte mía», fue la comunicación definitiva que mantuvo Murcia Morales con su esposa, Olga Vizcaíno, esas lunas a las 3 de la madrugada. Seis horas después estaba programado el despegue.
Tenía como costumbre llamar a su pareja ya sus hijas después del aterrizaje. Su silencio, antes de que trascendiera el extravío de la aeronave, fue la primera señal de alerta familiar.
Además, revela que una de sus hijas tuvo un sueño premonitorio sobre lo que se anunciará como el salvataje de este miércoles. «The alcalde soñó con los niños, me dijo: ‘Mamá, yo soñé con el niño, soñé que estaba llorando y él me secó las lágrimas, entonces yo le pregunté si estaba vivo y él me dijo que sí'».
«Los niños» son los cuatro menores de edad que iban con su madre. se llaman Lesly Mucutuy (13 años), Soleiny Mucutuy (9), Tien Noriel Ronoque Mucutuy (4) año Cristin Neriman Ranoque Mucutuy (1 año). Son los hijos de la mujer que fallecieron en el accidente.
Se estima que 7.000 personas se reconocen como parte de este pueblo. «El problema de el tráfico de drogas los ha afectado profundamente, ya que los grupos al margen de la ley que cohabitan con ellos, los hacen partícipes de las labores ilicitas que ellos llevan a cabo en la producción y procesamiento de cocaína, generalizados en la región y que dejan grandes dividendos”, dijo un informante elaborado para el Ministerio de Cultura colombiano.
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